Trabajos internos a realizar por el aspirante

 

La virtud del influjo de Malkhuth es de primera importancia. Ninguna invocación auténtica es eficaz si uno no se asienta debidamente en el Reino (Malkuth). La conciencia se reorganiza en dicho Sephirah para poder recibir todo influjo superior. Recordar que antes de todo trabajo mágico viene el conocimiento de la LUX. Por ello es preciso primero estar conducido por las corrientes de Lo Alto antes de iniciar otros ritos. La guía y protección , así como el Permiso, en cualquier rama del Ocultismo práctico es condición necesaria para entablar relación con cualquier fuerza.

Para desterrar toda entidad hostil de nuestro entorno trazaremos el pentagrama desde el ángulo de Tierra y siempre con la punta del espíritu hacia arriba. Ello, aliado con la identidad interna, la voluntad perfeccionada, y la devoción al Altísimo.

En principio el trabajo es expeler de las Sephiroth de la Nephesh la usurpación de las Sephiroth del Mal. Equilibrar la acción de las Sephiroth de la Ruach en las de la Nephesh. Impedir que la voluntad inferior y la conciencia humana caigan y usurpen el lugar de la conciencia automática. Es decir conseguir que el Rey del cuerpo, la voluntad inferior, preste atención y obediencia para estar ansioso por ejecutar las órdenes de la voluntad superior, para que no sea ni un usurpador de las facultades de lo Alto, ni un déspota sensual, sino un gobernante iniciado y un rey ungido, el virrey y representante de la voluntad superior en su reino que es el hombre.

Entonces sucederá que la voluntad superior, es decir, el genio inferior, descenderá a la habitacion real, y las voluntades superior e inferior serán una y el Genio Superior descenderá al Kether del hombre, trayendo una tremenda iluminación de su propia naturaleza angélica ("...y Enoch caminó con Dios, y dejó de ser, porque Dios le tomó consigo "Génesis,V, v. 24).

Con ello, la Nephesh llega a ser el genio de la mala persona, de modo que la Nephesh propia será la conexión y el poder de lo Divino actuando sobre lo qliphóthico (antes demoníaco, ahora ctónico-subterráneo).

En consecuencia, la mala persona no resulta tan malvada cuando cumple su servicio a la Lux ("Typhon es el hermano de Osiris"). La mala persona puede transformarse en un animal grande y fuerte, pero adiestrado sobre el que puede el iniciado cabalgar; y entonces se convierte en fuerza para su base física de acción. Es decir, el iniciado perfecto toma posesión de las competencias que antes estaban bajo orden opuesto y, bajo la dirección divina, se responsabiliza de usar estas fuerzas para servir a la Luz y el Plan.

Existen muchos misterios relativos a la naturaleza y la finalidad del mal, pero ahora entenderás la frase sobre Iesus,"..y descendió a los Infiernos", es decir, equilibró la Nephesh y la rescató para lo Alto, poniendo los poderes del mal al servicio del Altísimo. Al entender el potencial de esa fuerza para el crecimiento del aspirante, se entenderá que no hay que ultrajar demasiado a las fuerzas del mal en la creación material, porque ellas tienen su deber y su sitio, y en esto consiste su derecho natural a ser.

Pero mantén a raya su usurpación y precipítalas a su lugar natural, que lo tienen. Con este fin, maldícelas con los grandes nombres de Dios si fuera necesario, pero no las insultes ignorantemente por su condición, porque así te volverás como ellas.

El pensamiento es una fuerza poderosa cuando se proyecta con toda la fuerza de la voluntad inferior bajo la guía de la facultad razonadora e iluminada por la voluntad superior. Por ello, en todo trabajo espiritual un poco serio se aconseja invocar los nombres divinos, arcangélicos y angélicos para que la voluntad inferior pueda con gusto recibir el influjo de la voluntad superior, la cual es también el genio inferior detrás del cual se hallan las fuerzas todopoderosas.

El todo heterogéneo del hombre se considera en la kabbalah como un microcosmos que contiene en sí mismo todo lo existente en el universo, una réplica a escala de los mismos componentes y leyes.

Básicamente, el Yo Superior es denominado en su forma más inferior como Yechidah. El Yo Inferior abarca la Nephesh, y la razón es la Ruach. No obstante, estos términos teosóficos son demasiado generales para correlacionarlos sin equívoco con los cuerpos invisibles que describe la kabbalah. Existen tres tipos de conciencia, a saber, conciencia espiritual (Daath), que corresponde a la Neschamah y a la letra Shin; conciencia humana o vigílica (Tiphareth) que corresponde a Ruach y a la letra Aleph; y la conciencia automática (Yesod) que corresponde a Nephesh y a la letra Mem.

La Yechidah corresponde al cuerpo espiritual del Kether de Assiah. La Yechidah es también la conciencia divina, la voluntad superior (o verdadera voluntad). Es la conciencia divina porque es la única parte del hombre que puede tocar a las fuerzas todopoderosas. Detrás de Yechidah, existen fuerzas angélicas y arcangélicas de las que la Yechidah es la manifestadora. Luego, Yechidah es el Genio Inferior o Virrey del Genio Superior, que está más allá, un ángel poderoso y terrible. Este gran Ángel es el Genio Superior detrás del cual está lo arcangélico y lo Divino.