SENDERO 25º : Yesod-Tiphareth

"El Sendero Vigesimoquinto es la Inteligencia de Prueba o Tentación, y es llamada así porque es la tentación primaria, por la que el Creador pone a prueba a todas las personas justas."

CLAVE: Samech. Apoyo.

SIGNIFICADO ESPIRITUAL: Sagittarius, el Arquero.

TEORIA: Hija de los Reconciliadores. Portadora de la Vida.

ARCANO: XIV- La Templanza.

COLORES: Azul. Amarillo. Verde. Azul oscuro vívido.

Este Sendero es la línea directa de contacto entre la Individualidad y la Personalidad, desarrollándose aquí los primeros vislumbres de la conciencia mística o superior. Pero antes de que la conciencia mística pueda asirse en los vehículos inferiores, éstos deben ser aquietados, proceso simbolizado en un viaje solitario a través del desierto donde el único recurso disponible es la propia Fe -aquellos a los que les falle volverán corriendo a la "aparente" seguridad de conciencia de los mundos inferiores. Los Senderos inferiores que conectan con Tiphareth (24º, 25º, 26º) contienen la experiencia conocida como Noche Oscura del Alma; y en el Sendero 25º simbólicamente el alma debe avanzar por el Desierto dejando atrás la vida externa e inferior, aún sin ser consciente de los mundos internos y superiores, invocando la luz interior que lo alumbre.

La Noche Oscura del Alma es donde el alma se fortalece y confirma en las virtudes y el deleite del Amor de Dios. Esa "Noche" produce en el buscador espiritual dos clases de oscuridad -o purgaciones-, respondiendo a las dos partes del hombre: la sensitiva y la espiritual. La purgación sensitiva -o primera noche- es donde el alma se purga y desnuda de todas las cosas de los sentidos, conformando los sentidos al espíritu; es una experiencia amarga y terrible para el sentido, donde el principiante que ya ha adquirido alguna fuerza espiritual en Dios, desapegándose de cosas mundanas y cultivando la Fe, cuando se deleita en sus ejercicios espirituales y cuando el Sol de lo divino parece brillar sobre él, Dios oscurece esa Luz y cierra la puerta y fuente del agua espiritual, dejándolo solo y a merced de su propia Fe. La purgación espiritual -o segunda noche- es donde el alma se purga y desnuda de toda actividad mental, conformando y disponiendo el intelecto para la unión del amor con Dios. La primera noche sucede a muchos, y se corresponde con la experiencia del Sendero 25º, mientras que la espiritual es pasada por muy pocos, siendo la de las aproximaciones al Abismo y a Daath.

La Clave Samech significa Apoyo, una "muleta" donde se apoya la Fe, la Esperanza y el Amor de Dios en su débil estado en esa Noche Oscura. Los que son débiles en esos atributos tendrán poca oscuridad que pasar en un momento, aunque su proceso puede tardar muchos años intermitentemente; los de gran virtud espiritual tendrán una prueba corta, pero severa. Todo ello motivado del hecho de que son las virtudes espirituales las que causan el daño que sólo ellas pueden remediar, lo cual indica que todas las pruebas del alma están dentro del alma misma, y gobernadas por la fuerza y velocidad de su progreso, de modo que ningún alma se rompe por la aspiración y el progreso espiritual.

El Arcano muestra un Angel -Raphael- en medio de un erial, virtiendo las aguas de la vida desde una vasija de oro (Sol-Tiphareth) a otra de plata (Luna-Yesod) ; y simboliza el templar las almas, equilibrarlas, para hacerlas capaces de ser usadas como herramientas en las Grandes Obras de Dios.

Sagittarius es el signo de la aspiración, acoplado perfectamente por el color azul que se extiende a lo largo de todo el Pilar del Medio aunque de un color más oscuro en el extremo más material. El Arquero se asocia con el Centauro -criatura medio dios, medio bestia: el hombre-; la Individualidad apunta a su víctima, la Personalidad, y al lanzarle la flecha ocasiona Amor Divino -como Cupido-.

Resumiendo, el ascenso es de aparente oscuridad y aridez, el alma aspirante a una luz de conciencia superior y sustentada sólo por sus propios recursos. El descenso es el flujo hacia abajo de Vida, Luz y Amor desde la Individualidad, buscando hacer y establecer contacto con su proyección en encarnación. El hombre iluminado es aquél que está muerto al dominio de los mundos inferiores, usando sus vehículos en esos mundos para los fines de su naturaleza superior.