SENDERO 23º : Hod-Geburah

"El Sendero Vigésimotercero es la Inteligencia Estable, y es llamada así porque tiene la virtud de la consistencia entre todas las numeraciones."

CLAVE: Mem. Agua.

SIGNIFICADO ESPIRITUAL: Agua.

TEORIA: Espíritu de las Aguas Poderosas.

ARCANO: XII- El Colgado.

COLORES: Azul profundo. Verde mar. Verde oliva profundo. Blanco moteado de púrpura.

Hod es un Sephirah de Agua, y uno de sus principios es la "reflexión". Aquí es donde pueden ser discernidos los reflejos de los mundos superiores. Sin embargo, y puesto que se refiere a la mente, esos reflejos pertenecen más a la razón pura que a imágenes del psiquismo inferior que corresponde a Yesod. En el primer caso (Hod), las imágenes percibidas forman parte de abstracciones, mientras que en el segundo caso (Yesod), son elementos inconscientes y oníricos. Pero ambos están inter-relacionados por la similitud entre sus chakras mundanos: la Luna de Yesod tiene forma de copa (receptor), y ese mismo símbolo remata el símbolo de Mercurio.

Geburah es un Sephirah de Fuego, pero posee un aspecto que tiene mucha afinidad con la acción del agua: alcanza sus efectos por el lento desgaste a lo largo del tiempo. Así pues, tenemos en este Sendero la estabilidad necesaria para reflejar los mundos superiores sin distorsión y la estabilidad de esfuerzo a lo largo de una eternidad de tiempo. Da capacidad de ver lo que es, la capacidad de ver lo que debería ser y la capacidad de fusionar ambas realidades de forma que, a través de acción Gebúrica, TODO LO QUE ES SEA TAL COMO DEBERIA SER.

Su Arcano asociado, "El Colgado", es esotéricamente un símbolo de sacrificio significando un esfuerzo total, desinteresado y cooperativo para el bien del grupo y de cada individuo de ese conjunto. Al estar cabeza abajo, indica que los valores de los mundos superiores son los inversos de los de los inferiores.

Resumiendo, este Sendero da la respuesta a qué poner exactamente en la vida, es decir, la capacidad de convertir a la mente en una vasija receptiva capaz de registrar la razón pura sin estar sometida a falsas opiniones. Sólo así, el destino de uno se hace claro y le llevará por el camino correcto hacia la Fuente de que proceden todas las cosas.