El Ritual menor del Pentagrama

Para este ritual se usa el pentagrama de Tierra, que se inscribe en el aire, al frente, en cada uno de los puntos cardinales. Dos son sus modalidades, dependiendo en cada caso del efecto buscado. A título informativo y a modo de oración, el pentagrama de Invocación debe usarse por la mañana, y el de destierro por la tarde.

Los pentagramas deben realizarse de un solo trazo, empezando desde el punto señalado con la flecha en cada caso, y formulándolas como poderosas estrellas llameantes, teniendo especial cuidado en cerrar sus vértices. La impresión final debe ser como de un anillo de fuego tachonado en cuatro lugares con estrellas de fuego.

Proscripción de Tierra Invocación de Tierra
Destierro Invocación

Fórmula del ritual:

-Encarar el Este desde el centro: hacer la Cruz Cabalística.

-Ir al Este (hasta el borde del límite del círculo) y hacer el pentagrama. Poner la daga en el centro, vibrar YHVH.

-Ir al Sur siguiendo la línea del círculo y hacer el pentagrama. Con la daga en el centro vibrar ADONAI.

-Ir al Oeste y trazar el pentagrama. Vibrar EHEIEH con la daga en su posición central.

-Ir al Norte y trazar el pentagrama. Vibrar AGLA al situar la daga en el centro de la figura trazada.

-Volver al centro. Poner los brazos en cruz y formular invocativamente los Cuatro Arcángeles gobernantes de los Elementos. Recitar vibrando los Nombres Arcangélicos:

Delante de mí, Rafael.
Detrás de mí, Gabriel.
A mi derecha, Mikael.
A mi izquierda,Auriel.
Delante de mí llamea el Pentagrama.
Detrás de mí brilla la estrella de Seis Rayos.

-Cerrar con la Cruz Cabalística.

NOTAS:

Recordar que el Este corresponde al Aire, el Sur al Fuego, el Oeste al Agua y el Norte a la Tierra.

Los colores correspondientes para Aire son el amarillo y el malva. Para Fuego, rojo y esmeralda. Para Agua, azul y naranja. Para Tierra, blanco y negro (o bien, verde luminoso).

Los Arcángeles deben ser formulados como Pilares Inmensos de Luz asentados en los bordes exteriores del círculo, detrás de cada pentagrama.

Los pentagramas trazan un círculo de limpieza y protección con la fuerza invocada por los cuatro nombres de cuatro letras cada uno en los límites de la esfera personal, llamando a los Arcángeles mediante vibración para que actúen como grandes influencias estabilizadoras.

Este Aire Amarillo YHVH Rafael
Sur Fuego Rojo Adonai Mikael
Oeste Agua Azul Eheieh Gabriel
Norte Tierra Blanco AGLA Auriel