LA CRUZ CABALISTICA

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El acto de santiguarse viene definido por un doble acto: una introspección dirigida al Ser y a Lo Divino y a la puesta en marcha de la personalidad mágica. Mediante la cruz se confiere una protección como todo inicio a un ejercicio determinado, meditación o ritual. Cualquier actividad de orden espiritual puede iniciarse y cerrarse mediante un acto de consagración interna. La Cruz Cabalística tiene ese fin: purificar la esfera de la personalidad, dirigirla hacia niveles internos y preparar la esfera personal para el trabajo.

Realizar adecuadamente este ejercicio incluye un determinado descenso de la LUX , la formulación de Kether y el concretar una pauta para la dirección de fuerzas a través del Aura (Esfera de Sensación).

El ejercicio debe realizarse pausadamente, tomándose consciencia de todo significado según el Arbol Sephirótico en cada punto de formulación.

Las transliteraciones y significados de las palabras durante el ejercicio son los siguientes, pudiendo usarse en el idioma que se prefiera:

  Hebreo Griego Latín Castellano
1. ATEH EI TU ES TÚ ERES
2. MALKUTH HE BASILEIA REGNUM EL REINO
3. VE GEBURAH KAI HE DYNAMIS ET POTENTIAM EL PODER
4. VE GEDULAH KAI HE DOXA ET GLORIAM LA GLORIA
5. LE OLAM VE AD EIS TUS AIONAS IN S.S. POR SIEMPRE

El ejercicio debe realizarse preferiblemente de pie mirando hacia el Este. Los cinco pasos de que consta son los siguientes (ver tabla):La Cruz sobre el Hombre

1.- Hacer descender la lengua de Fuego encima de la cabeza (formular Kether, descender la LUX). Poner la mano en la frente y vibrar la palabra adecuada.

2.- Sentir el equilibrio del ser sin el cual la luz no puede cristalizar en el cuerpo. La luz de Kether debe descender hasta los pies. Bajar la mano llevándola al pecho; vibrar la palabra adecuada.

3.- Reconocer el Poder de lo Alto. También reconocer la fuerza de Marte. Procurar sentir el Temor. Tocar el hombro derecho y vibrar el nombre que corresponda.

4.- Reconocer la Misericordia y Grandeza de lo Divino.Asociarnos a Júpiter y la generosidad de lo Divino hacia uno en el mismo ejercicio. Tocar el hombro izquierdo y vibrar la palabra que corresponde.

5.- Concentrarnos en el Corazón, sede de las virtudes espirituales (...) y reconcentrar todo el fruto del acto en ese centro. Vibrar la palabra adecuada.

La Cruz alinea al individuo con las fuerzas del Cosmos, despierta centros en la psique, energetiza la esfera personal, representa una forma de adoración y, además, es una fórmula preparatoria para la invocación de lo Alto y la canalización de poder consiguiente. Dicho de otro modo, honra a lo Microcósmico y a lo Macrocósmico, y afirma y establece el equilibrio de poderes dentro del organismo psíquico del operador.