De la Aplicación y Uso de los Nombres Divinos
![]()
"Busca
primero el Reino de Dios y su Justicia y el resto se te dará por añadidura"
"El Temor a Dios es el principio de la Sabiduría"
Por tanto, será útil recordar y reavivar la memoria del alma con los siguientes puntos:
1. Que lo único deseable es que descienda la Voluntad de lo Divino (Yechidah) y que se acepte en Tiphareth esa gracia desde el interior para así unificar la voluntad humana y la voluntad verdadera. Sólo después de este acontecimiento el iniciado estará preparado para poner en acción sus facultades ocultas y manejar las Corrientes que lo Alto ha dispuesto para él. 2. Que toda iniciación humana es incompleta pues sólo prepara el camino para la iniciación verdadera (y ésta acontece por el mérito y la pureza ante lo Alto). 3. Que el Hombre constituye un mundo propio enraizado en la creación participando al mismo tiempo de su propia individualidad espiritual, la cual incluye la herencia de sus vidas anteriores. 4. Que todo aquello que el hombre consiga debe servir en última instancia a lo Alto. Para lo que en el plano espiritual se hace por Amor, en el plano humano se traduce en una brillante estrategia evolutiva. 5. Que lo Divino tiende a encarnar en el hombre y a dotarlo de un halo sobrenatural, que no es más que la consecuencia de hacerlo partícipe de Todo lo Que Es. Así, el iniciado ungido entiende lo que es bueno para él y lo que es ya no malo, sino sacrificable y temporal. Y de este modo se guía para atraer o repeler los aspectos de su vida mediante el Acto Mágico. 6. Que si no se entiende porqué todo Acto Mágico comienza con la Glorificación del Altísimo, sólo cabe aguardar ser carcomido por las propias desesperanzas. Considerar pues el acto de la glorificación y la gloria del acto. 7. Que lo Divino no rescatará al hombre si no se dedica por el esfuerzo, la voluntad y la sabiduría al conocimiento de su Yo. En consecuencia, toda conquista debe conllevar la máxima resolución y entrega para que el fruto sea verdadero y cristalice en la personalidad. No se hace la guerra con rosas. 8. Que si no hay una transformación de la personalidad en su forma más básica y oculta, no hay una esperanza de que el cambio temporal sea permanente. Recordar que no hay macrocambios sino microcambios secuenciales permanentes y constantes -sobre todo en el iniciado-. 9. Que el plano oculto tiene sus propias reglas y que es mejor conocerlas desde cero sin prejuzgar y con cautela. Un error con buenas intenciones se considera como el mismo error sumado a la ingenuidad personal. Recordar de nuevo:no se hace la guerra con rosas. 10. "Muchos son los llamados y pocos los elegidos". 11. Acerca del Silencio: que tu palabra no sustituya tu sensación. Esto también es válido para la contemplación y la meditación pura y desnuda. 12. Que la Luz se manifiesta en la Oscuridad y al mismo tiempo hace uso de ésta para enraizarse en el hombre. Por tanto, recordar que el hombre es Eros y Tanatos, y que en consecuencia no es válido desarraigar impulsos destructivos sino darles un uso correcto en la obra propia. Destruir es tan importante como crear. Que el escéptico y el mojigato observen la naturaleza y APRENDAN. 13. En última instancia, que no es lo Divino quien se acerca al hombre. Es el hombre quien se acerca a Dios. Igualmente, no es Dios quien se abandona al hombre, sino el hombre quien abandona a Dios.![]()